
Montaje de muebles
Cuando hay varios muebles esperando, los montamos todos en la misma visita y el presupuesto sale mejor que llamando por cada uno.
Montar y desmontar muebles
Mendebaldea es de pisos grandes de los 80 y 90, con garaje y trastero, y de familias con niños pequeños. Anclamos los muebles altos, colgamos la tele donde nadie la tumbe, ponemos mosquiteras y ordenamos el trastero con estanterías, todo en la misma visita.
Pisos grandes con niños: muebles anclados a la pared, la tele colgada fuera de su alcance, mosquiteras y el trastero ordenado.

Cuando hay varios muebles esperando, los montamos todos en la misma visita y el presupuesto sale mejor que llamando por cada uno.
Montar y desmontar muebles
Con niños pequeños, una tele sobre un mueble bajo invita a trepar; colgada en la pared deja de ser un peligro en el salón.
Colgar la tele
Las mosquiteras fijas de las casas bajas se atornillan al marco, y se pueden desmontar en invierno para limpiarlas.
Mosquiteras y tendederos
Cuando la pared es de ladrillo hueco usamos tacos largos y no apretamos de más, porque el tabique se rompe por dentro.
Cuadros, espejos y baldas
Cuando hace falta una línea nueva o tocar el cuadro, ya no es trabajo nuestro: nosotros montamos sobre la luz que existe.
Ventiladores y lámparas
Cuelga primero la barra y luego mide la cortina con ella puesta: así el largo no depende de una suposición.
Estores y barras de cortina
Una barra de apoyo tiene que aguantar a alguien que se cae sobre ella; por eso no va con adhesivo ni con tacos cortos.
Accesorios de baño
Si la goma de la ventana se ha roto solo en una esquina, cambiamos ese tramo y no hace falta tocar la ventana entera.
Burletes
Si una cinta se ha roto, las demás de la casa suelen tener los mismos años; míralas y, si están gastadas, cambiamos varias.
Cinta de persiana¿No ves lo que necesitas?
En el barrio nos piden de todo, y no todo cabe en nueve tarjetas. Cuéntanos qué es: casi seguro que te lo arreglamos, y si no es lo nuestro te lo decimos claro desde el principio.
Una cómoda de cajones parece firme hasta que un niño pequeño abre los de abajo y se sube por ellos como por una escalera. Por eso, cuando montamos o revisamos muebles en una casa con críos, el anclaje antivuelco no es un extra: va a la pared con el taco que pide esa pared, no con el que trae la bolsa de tornillería. Lo ponemos en armarios, librerías, zapateros y estanterías del cuarto de los niños, y también en muebles que llevan años sueltos y que ahora, con un bebé que empieza a gatear, dan miedo.
La tele es lo siguiente que nos piden mirar. Sobre un mueble bajo, una pantalla grande cae de un tirón del cable o de un balonazo, así que la colgamos con un soporte fijo o inclinable bien atornillado, a una altura cómoda desde el sofá, y metemos los cables en canaleta para que no queden lazos al alcance de nadie. Con el calor el trabajo cambia de cuarto: mosquiteras en las ventanas de los dormitorios, para dormir con la ventana abierta sin visitas con alas, y alguna fija en la cocina.
Estos pisos suelen venir con garaje y trastero, y el trastero se llena enseguida de bicis, sillas de paseo, la caja de los adornos y la ropa que ya no vale a nadie. Montamos estanterías metálicas o de madera hasta el techo, las sujetamos a la pared para que no se abran con el peso y colgamos ganchos para bicis y patinetes. Si el trastero es de hormigón, broca de widia y percutor; si tiene tabique de ladrillo, tacos largos y sin apretar de más. Y el pasillo de casa deja de ser un aparcamiento.
Vecinos empadronados: ~16.400 hab. (con Ermitagaña)
Dónde está: Oeste, junto a Ermitagaña
Para no ir a ciegas, dinos qué muebles hay que anclar y qué altura tienen, cuántas pulgadas tiene la tele y si hay algo que montar en el trastero o el garaje. Con fotos de las paredes sabemos qué tacos llevar y cuánto rato nos va a ocupar todo.
Sí, si en casa hay niños pequeños. Lo que hace volcar un mueble no es solo su altura, sino el peso de los cajones abiertos con alguien colgado de ellos. Un buen anclaje apenas se ve, queda detrás del mueble y se pone en un rato. Si el mueble ya está montado, no hace falta desmontarlo para fijarlo.
La referencia es el sofá: el centro de la pantalla, más o menos a la altura de los ojos de quien está sentado. Con críos solemos subirla un poco para que el borde quede lejos de sus manos y no dejamos debajo ningún mueble por el que puedan trepar. Antes de taladrar marcamos el sitio con cinta de pintor y lo decides tú viéndolo en la pared.
Sí, y suele ir en el mismo viaje que los trabajos del piso. Nos dices cuántos módulos has comprado y qué vas a guardar, y los montamos, los nivelamos aunque el suelo tenga pendiente y los fijamos a la pared. Si en el garaje hay que colgar las bicis o una escalera, también se hace en esa visita.
Todo lo que nos pidas, siempre que sea de lo nuestro: montar la litera nueva, anclar el armario, colgar la tele, poner las mosquiteras y las baldas del trastero. Nos mandas fotos, te damos un presupuesto para todo junto y lo organizamos para hacerlo de una tirada, que con niños en casa nadie quiere tres visitas.
Sí, ponemos las que compras o pides tú: enrollables, plisadas, fijas o correderas. Lo importante es que vengan con la medida buena del hueco; si aún no las has pedido, te explicamos cómo medir para que encajen a la primera. Fabricarlas a medida no lo hacemos.
Cuéntanos qué muebles hay que anclar, dónde va la tele y qué quieres meter en el trastero, y te pasamos un presupuesto para todo.