
Barras de apoyo y asideros para la ducha y el inodoro
En la zona de agua sellamos cada taco con un punto de silicona, para que la humedad no se cuele detrás del azulejo.
Accesorios de baño
En Ermitagaña hay muchos pisos de los 70 y 80 donde muchos vecinos viven desde hace décadas. Ponemos barras de apoyo en el baño, cambiamos la cinta de la persiana y cortamos las corrientes de las ventanas, en una visita tranquila y con el presupuesto hablado.
Barras de apoyo en el baño, la cinta de la persiana y el burlete del salón, en los pisos de los 70 y 80 del barrio.

En la zona de agua sellamos cada taco con un punto de silicona, para que la humedad no se cuele detrás del azulejo.
Accesorios de baño
Trabajamos solo con persianas manuales de cinta; las motorizadas o cambiar la persiana entera no son trabajo nuestro.
Cinta de persiana
Si pasas muchas horas en casa, cortar las corrientes se nota mucho, y sin tener que subir la calefacción.
Burletes
Dejamos el mando del ventilador emparejado y te enseñamos a cambiar el sentido de giro para cuando llegue el invierno.
Ventiladores y lámparas
¿La barra del armario empotrado se ha venido abajo con la ropa? La volvemos a fijar con soportes más firmes y tornillo más largo.
Cuadros, espejos y baldas
Si tienes techos altos, llevamos escalera grande para la barra y la dejamos a la altura que pide la caída de la cortina.
Estores y barras de cortina
Si no hay enchufe donde iría la tele, no ponemos uno nuevo: te proponemos dónde colocarla para usar el que ya tienes.
Colgar la tele
¿Vas a cambiar la cómoda de habitación? La desmontamos, la pasamos por la puerta y la volvemos a montar en su nuevo sitio.
Montar y desmontar muebles
¿Una mosquitera corredera que se sale del carril? La volvemos a montar y ajustamos sus guías para que corra suave.
Mosquiteras y tendederos¿No ves lo que necesitas?
En el barrio nos piden de todo, y no todo cabe en nueve tarjetas. Cuéntanos qué es: casi seguro que te lo arreglamos, y si no es lo nuestro te lo decimos claro desde el principio.
Muchos avisos de Ermitagaña no los hace quien vive en el piso, sino un hijo o una hija que vive lejos y sabe que su madre lleva semanas subiendo la persiana a pulso. Abrir la puerta a alguien que no conoces no es poca cosa, así que se lo ponemos fácil: llamamos antes para decir quién va, contamos lo que vamos a tocar antes de sacar el taladro y no andamos con prisas por irnos. Si al terminar asoma otra cosa pequeña, la bombilla del pasillo o un cuadro torcido, se mira en esa misma visita.
El baño es lo primero que nos piden mirar. Una barra de apoyo junto al inodoro o un asidero dentro de la ducha tienen que aguantar a una persona que resbala, y eso no lo sostiene ninguna ventosa ni ningún adhesivo. Atravesamos el azulejo con broca de azulejo y sin percutor, pasamos el detector para no dar con las tuberías que bajan por esa pared y usamos tacos largos para el ladrillo hueco de estos bloques. Antes de recoger, tiramos de la barra con fuerza delante de quien la va a usar, para que vea que no se mueve.
Las ventanas de estos pisos, muchas todavía las originales, dan dos quebraderos cuando llega el frío. La cinta de la persiana se deshilacha justo donde entra en el recogedor y un día se parte con la persiana abajo; la cambiamos y, si el recogedor ya no tira, ponemos uno nuevo. El otro es el aire, que se cuela por el cajón de la persiana y por las juntas de la hoja y se nota en los pies cuando estás sentado en el salón. Sellamos esas juntas con burlete, forramos el cajón por dentro y añadimos un bajo de puerta si la corriente llega del rellano.
Vecinos empadronados: ~16.400 hab. (con Mendebaldea)
Dónde está: Oeste de Pamplona
Si el trabajo es para tu padre o tu madre, cuéntanos quién nos abrirá la puerta, a qué hora le viene mejor y qué hay que hacer en el baño y en las ventanas. Con eso le llamamos antes de ir, sabe quién va a llegar y la visita se hace a su ritmo.
Claro. Nos dices qué hay que hacer, nos mandas alguna foto si la tienes y el presupuesto te lo damos a ti. Después llamamos a tus padres para quedar a una hora que les venga bien y, al acabar, te contamos qué se ha hecho y cómo ha quedado. Así no tienes que estar allí para que salga bien.
Depende de dónde necesite agarrarse. Al lado del inodoro suele ir una barra abatible o una fija en la pared lateral; en la ducha o la bañera, una horizontal para entrar y salir y, a veces, otra vertical para incorporarse. Con una foto del baño te decimos cuál encaja, y la ponemos a la altura de su mano, no a la que marca la caja.
Es justo lo que más nos gusta. Si la persiana es lo que más prisa corre, piensa si hay también un cuadro que se bajó de la pared, un estor que no sube recto o una lámpara que querías cambiar. Lo juntas todo en el mismo aviso, te damos un precio para el conjunto y lo dejamos resuelto en una sola mañana.
En la mayoría de los pisos se reduce mucho. Abrimos la tapa del cajón, ponemos cepillo o burlete en la ranura por donde pasa la cinta y forramos el interior con una plancha aislante fina que no roce al enrollar. Si además la hoja de la ventana no ajusta, revisamos sus juntas. Cambiar la ventana entera ya no es cosa nuestra.
Lo menos posible. Aspiramos el polvo a la vez que taladramos, tapamos con una sábana lo que queda debajo y, al terminar, barremos y pasamos un trapo por donde hemos estado. Los cartones y plásticos salen plegados, para que nadie tenga que agacharse después a recoger nada.
Dinos qué hay que hacer en el baño y en las ventanas y quién estará en casa, y le llamamos antes de ir para que sepa quién llega.