
Colgar la tele y recoger los cables
En ladrillo hueco el taco tiene que ser largo y de expansión; si el tabique no da para tanto, usamos taco químico.
Colgar la tele
Buztintxuri se llenó de familias jóvenes en pisos de pladur, y con los críos llegan otros trabajos: sujetar la cómoda y la librería, dejar la tele firme en la pared, poner mosquiteras. Lo juntamos en una visita y nos llevamos el polvo de taladrar.
Casas con niños y tabiques de pladur: muebles sujetos contra el vuelco, la tele firme en la pared y mosquiteras bien ajustadas.

En ladrillo hueco el taco tiene que ser largo y de expansión; si el tabique no da para tanto, usamos taco químico.
Colgar la tele
Desmontamos el armario o la cama viejos para tirarlos o para dejar sitio al nuevo, y guardamos la tornillería en bolsas marcadas.
Montar y desmontar muebles
Antes de pedir la mosquitera, mide el hueco en tres puntos de ancho y de alto; los marcos casi nunca están a escuadra.
Mosquiteras y tendederos
Hacemos el agujero justo, sin descascarillar la pintura de alrededor, y aspiramos el polvo del taladro antes de colgar nada.
Cuadros, espejos y baldas
¿El ventilador sigue en su caja desde el verano pasado? Lo colgamos con una sujeción que aguante el giro y probamos cada velocidad.
Ventiladores y lámparas
Colocamos estores enrollables, noche y día, plisados y venecianas, a techo, a pared o dentro del hueco de la ventana.
Estores y barras de cortina
Taladramos por la junta cuando se puede, y si hay que hacerlo en la pieza, pegamos cinta para que la broca no resbale.
Accesorios de baño
La cinta casi siempre se rompe a la misma altura, donde roza al entrar al cajón; por eso miramos también por dónde pasa.
Cinta de persiana
Un bajo de puerta de cepillo frena el aire del rellano sin arrastrar por el suelo, y no hace falta cambiar la puerta.
Burletes¿No ves lo que necesitas?
En el barrio nos piden de todo, y no todo cabe en nueve tarjetas. Cuéntanos qué es: casi seguro que te lo arreglamos, y si no es lo nuestro te lo decimos claro desde el principio.
Cuando un niño empieza a trepar, cualquier mueble alto se convierte en escalera. Una cómoda con los cajones abiertos o una librería suelta pueden volcar con muy poco peso, así que las anclamos a la pared con el herraje antivuelco que trae la caja, o con escuadras más robustas si el original es endeble. En pladur buscamos el montante para que el anclaje no se quede solo en la placa. Igual con el armario del cuarto infantil, la estantería de los cuentos y el espejo de cuerpo entero del pasillo.
Una tele encima del mueble bajo dura lo que tarda un crío en tirar del cable. Colgada en la pared, con un soporte bien atornillado y los cables dentro de una canaleta, deja de ser un riesgo y libera el mueble para guardar juguetes. En estos bloques la pared del salón suele ser un tabique de pladur, a veces con doble placa, y escogemos el taco y los puntos de anclaje según lo que pesa la pantalla y cuánto la separa el soporte de la pared.
Con el calor se duerme con la ventana abierta, y es cuando más se agradece una mosquitera en el cuarto de los niños. Colocamos la que hayas comprado, enrollable, plisada o fija, y comprobamos que cierra sin rendijas y que una mano pequeña no la saca del carril. Cuando la familia crece y se reparten de nuevo las habitaciones, desmontamos la cuna o la cama nido y montamos la litera, con la barandilla bien apretada y sujeta también a la pared.
Vecinos empadronados: ~9.500 hab.
Dónde está: Extremo noroeste
Cuéntanos qué muebles altos quieres sujetar, en qué habitación duermen los niños y qué ventanas necesitan mosquitera. Si nos mandas fotos de las paredes y de los marcos, llegamos sabiendo dónde hay pladur y qué modelo de mosquitera encaja en cada hueco.
Buscamos con el detector el perfil metálico más cercano y atornillamos ahí la escuadra o la cinta antivuelco. Si el mueble queda justo entre dos perfiles, usamos taco de báscula, que se abre por detrás de la placa y reparte el esfuerzo. Lo que no aguanta es el taquito de plástico que a veces viene en la bolsa de tornillería.
Sí, siempre que ya las tengas o las hayas pedido a medida, porque nosotros no las fabricamos. Las colocamos una a una, ajustando las guías al marco para que no queden huecos, y te enseñamos a recogerlas y limpiarlas. Si alguna ventana tiene la persiana muy pegada, comprobamos antes qué modelo cabe sin estorbarla.
Sí, es un trabajo muy de este barrio. Desmontamos la cama o la cuna que sale, montamos la litera siguiendo las instrucciones, repasamos toda la tornillería y comprobamos que barandilla y escalerilla no tengan juego. Como es alta, la sujetamos también a la pared. De paso podemos colgar las baldas o el perchero del cuarto nuevo.
A la que resulte cómoda desde el sofá, que casi siempre queda por encima de donde llega un niño de pie. Lo que más importa es que el soporte esté bien fijado y que ningún cable cuelgue a su alcance: los recogemos en canaleta hasta el mueble y los enchufes quedan detrás. Si el soporte es de brazo, lo dejamos plegado y apretado.
Es como mejor sale. En una mañana da tiempo a sujetar varios muebles, colgar la tele, poner las mosquiteras y cambiar la cinta de una persiana deshilachada. Nos lo cuentas todo antes, con fotos, y vamos con la herramienta y los tacos que pide cada cosa.
Cuéntanos qué muebles hay que sujetar, dónde va la tele y cuántas ventanas necesitan mosquitera, y lo juntamos en una visita.