
Estores enrollables, plisados o noche y día: medidas y colocación
Publicado el 19 de octubre de 2026
Artículo
Elegir un estor parece cuestión de color y de tela, hasta que llega a casa y no entra en el hueco, o entra pero choca con la manilla, o sube torcido y deja una raya de luz por un lado. La mayoría de esos problemas nacen en el metro, antes de comprarlo, y no en la pared. Por eso merece la pena entender cómo funciona cada tipo, dónde va mejor y qué medidas hay que tomar exactamente. En este artículo repasamos el estor enrollable, el plisado y el noche y día, cuándo conviene colocarlo dentro del hueco y cuándo por fuera, cómo se mide sin equivocarse y qué hay que tener en cuenta al fijarlo.
Tres estores, tres maneras de recoger la tela
El enrollable es el más sencillo: la tela se enrolla en un tubo que va arriba, movido por una cadenilla en un lado. Ocupa poco, admite telas que tamizan la luz o que la cortan del todo y va bien en casi cualquier ventana.
El plisado lleva la tela doblada en acordeón entre dos perfiles finos. Recogido ocupa muy poco y, como muchos pueden ir fijados a la propia hoja de la ventana, encajan en ventanas abatibles y en las de tejado.
El noche y día tiene dos capas con franjas opacas y transparentes que se deslizan una sobre otra. Cuando coinciden las transparentes entra luz, y cuando se cruzan oscurece sin tener que subirlo. Suele llevar un pequeño cofre arriba que tapa el tubo.

Dentro del hueco o por fuera
Es la primera decisión, y cambia todas las medidas. Dentro del hueco el estor queda integrado, limpio y deja libre la pared, pero el hueco tiene que tener fondo suficiente para el tubo y el techo del hueco ha de ser de obra.
Encima de muchas ventanas está el cajón de la persiana, que por dentro es hueco y no sujeta nada. Si los soportes caen ahí, toca colocarlo por fuera o buscar otra fijación.
Por fuera del hueco, a pared o a techo, el estor tapa más de lo que mide la ventana, deja pasar menos luz por los lados y disimula marcos o huecos poco rectos. A cambio, se ve más y hay que contar con el radiador o los muebles que haya debajo.
Por fuera hay dos opciones. A techo, cuando queda poca pared entre la ventana y el techo; a pared, con unas escuadras que separan el tubo lo justo para que la tela pase por delante de la manilla y del marco sin rozar.
Cómo se mide sin equivocarse
- Con metro metálico, nunca con cinta de costura, que se estira.
- El ancho, en tres alturas: arriba, en medio y abajo. Los huecos casi nunca son rectos, y dentro del hueco manda la medida más pequeña.
- El alto, en los dos lados y en el centro, desde donde irá el soporte hasta el alféizar o hasta donde quieras que llegue la tela.
- Por fuera, con margen: unos centímetros más a cada lado y por arriba, para que no se escape la luz por los bordes.
- Anotar qué has medido: si es el hueco o el estor terminado. En una tienda no los tratan igual, y es la confusión que más estores devuelve.
- El fondo del hueco y la manilla: cuánto sobresale la manilla de la ventana y si el tubo y la tela le dejan sitio.
- El lado de la cadena: el que quede más a mano y no estorbe a un mueble o a la cortina.
Estores en la hoja de la ventana
Plisados y algunos enrollables pequeños se montan directamente sobre el marco de la hoja, y entonces se mueven con ella al abrir. Es una buena opción cuando no hay hueco de obra o cuando la ventana se abate hacia dentro y un estor fijo lo impediría.
Unos se sujetan con soportes de pinza que abrazan el marco sin taladrar; otros, con tornillos cortos en el perfil. Aquí lo que se mide es el cristal y el junquillo, no el hueco de la pared, y hay que comprobar que la hoja cierra bien con el estor puesto.
La colocación: recto, firme y seguro
Un estor enrollable que se va hacia un lado al subir casi siempre tiene el tubo desnivelado. Por eso los soportes se marcan con nivel y se fijan con el taco que pida la pared: de pladur, de ladrillo hueco u hormigón. Antes de taladrar, el detector de cables, porque cerca de las ventanas a veces pasa alguno.
En el noche y día hay que comprobar al colgarlo que las franjas de las dos capas quedan paralelas, o la luz entrará en diagonal.
Con el estor ya colgado, se sube y se baja entero un par de veces. La cadenilla suele llevar unos topes que marcan hasta dónde baja la tela: se colocan para que la barra de abajo quede a ras del alféizar y no se enrolle de más al subir.
Y con niños en casa, la cadenilla no puede quedar colgando suelta. El tensor de cadena se atornilla a la pared o al marco para que quede tirante y fuera de su alcance.
Los despistes que más se repiten
- Pedir el estor con la medida del hueco pensando en colocarlo por fuera, o al revés.
- No mirar el fondo del hueco y que el tubo no quepa con la manilla.
- Fijar los soportes en el cajón de la persiana.
- Elegir un estor fijo en una ventana que se abre hacia dentro y luego no poder abrirla del todo.
Si quieres, los colocamos nosotros
Tú eliges y compras los estores; nosotros los medimos contigo si aún no los has pedido, y luego los colocamos rectos, con su taco y con la cadena asegurada. Si es una casa entera, se hacen todas las ventanas en la misma visita. Lo contamos en estores y barras de cortina, y si de paso quieres poner mosquiteras o cortar el aire que entra por el cajón de la persiana, en mosquiteras y tendederos y en burletes.
¿Lo dejamos hecho nosotros?
Cuéntanos qué necesitas y te damos presupuesto. Si hay más cosas que hacer en casa, las hacemos en la misma visita.

